12.6.08

Una historia con final anticipado

Por Alejandro Díaz* .- No nos equivocamos al cuestionar la elección de la Junta Electoral en la escandalosa asamblea del 17 de mayo pasado porque en aquel momento ya advertimos que el señor Gijena y sus acólitos firmaban el acta de defunción de la democracia interna en la Asociación de Prensa de Tucumán.
El viciado cronograma electoral al final nos dio la razón. Pero la decisión de la Junta Electoral de no oficializar la Lista Naranja-Corriente de Unidad se evidenció mucho antes de emitir su resolución el viernes 6 de junio pasado.
Cuatro días antes, el martes 3 de junio, los miembros de la Junta en pleno (Felix Mothe, Radio Universidad; Luis Monti, El Siglo; y Rafael Medina, Canal 46), por unanimidad habían resuelto la oficialización de la lista oficial a pesar de las impugnaciones sobre nueve (9) candidatos que había interpuesto la Lista Naranja. Eso sí, en el mismo acto, observó la inclusión de tres de nuestros candidatos y nos negó la oficialización.
La vehemencia del escrito de la Junta resultó sorprendente y al mismo tiempo contradictoria: a su entender, el Estatuto de la APT resulta "implacable" para dejar fuera de carrera a candidatos de la oposición y "flexible" para desestimar cuestionamientos contra los representantes de la lista oficial.
Elástica decisión que puso al desnudo la omisión directa del Estatuto de la APT a la hora de valorar la calidad de los candidatos de la lista de Gijena.
La Junta puso énfasis en la consulta de instrumentos legales (Libro de Actas, Padrón de Afiliados y hasta recibos de cuotas gremiales, entre otros elementos) para probar el derecho que les asistía a los candidatos impugnados del gijenismo. Sin embargo, en su resolución NO consta el detalle de cada uno de los elementos probatorios que dijo analizar y mucho menos de las copias de esa documentación. Si hubieran incluido a Carlos Cisneros (ex directivo de la Asociación Bancaria) en la lista oficial por ejemplo, seguro que también se hubiera aprobado.
Mientras se consumaba el ocultamiento y el guiño a Gijena, con un descaro nunca antes imaginado, sonaban "los aprietes" y amenazas contra candidatos de la Lista Naranja. Una suerte de estrategia de pinzas sobre la lista opositora para intentar por todos los medios despejar el camino hacia el control absoluto del gremio de prensa y su obra social.
Todavía los autores de esas repudiables acciones están intentando explicar lo inexplicable.

Una posible respuesta

Mothe, Monti y Medina han sido instrumentos de la maniobra antidemocrática del gijenismo. Han avalado con sus firmas las resoluciones que fueron escritas en el estudio del asesor legal de la APT, José Díaz, violando su propio reglamento de funcionamiento. A qué otra conclusión se puede llegar si la Junta de Gijena se reúne a puertas cerradas con el abogado Díaz y deja fuera al apoderado de la Lista Naranja.
Félix Mothe reconoció el pasado lunes 9, que esperaba contar con la opinión del abogado Díaz, antes de entregarnos una resolución contestando un pedido que habíamos realizado en defensa del derecho de nuestros candidatos a presentarse en las próximas elecciones gremiales.
El gaff de Félix Mothe reveló su DEPENDENCIA del Gijenismo y echó por tierra cualquier otra indulgente consideración sobre su persona y sobre los años de respeto profesional y docente. No estuvo bien que la Junta decida apelar a una de las partes (la Lista oficial) para saber qué le va a contestar a la otra (la Lista Opositora).
José Díaz es un especialista en proscripciones electorales. Las agrupaciones opositoras en el gremio de ATEP pueden dar fe de ello. El letrado trabaja para César Américo Zelarayán y para la actual conducción gremial de ATSA. Dos gremios en los que también se ha vedado la participación electoral de la oposición: un récord lamentable.
Tal como se le señaló al presidente y su vocal (Luis Monti) ellos tenían la potestad de nombrar a un asesor legal para evacuar sus dudas o realizar consultas. Y lo podrían haber hecho dictando una resolución que informe a las partes la decisión tomada por las autoridades del proceso electoral. Claro que un conato de independencia iría en contra de los intereses del gijenismo que custodia de cerca las resoluciones de la Junta, "su Junta", con el Grupo 0 de la Policía Provincial.
Los jueces dicen, hablan por sus sentencias. Esta Junta Electoral habló por sus resoluciones redactadas por el gijenismo. A las pruebas no remitimos.

(*) Apoderado de la Lista Naranja Corriente de Unidad.

1 comentario:

Mariana Nofal dijo...

¿Y qué se hace ahora? ¿Se puede seguir peleando por la elección de este año o no?