11.4.07

Nobleza obliga (carta de Juan Pablo López)

Si. Soy el muchacho que levantó la polvareda. Soy ese que publicó disconformidades y desacuerdos con la APT.
Y hoy, debo agradecer, pero no por obligación: lo hago convencido, seguro.
El fin de semana anterior jugando el campeonato de fútbol de los trabajadores de prensa, sufrí una lesión que compromete mi caminar. El susto que estoy viviendo es incomparable.
Como saben algunos, el diario en el que trabajo me mantiene en negro desde hace un año y medio y sin ningún tipo de cobertura social. El médico que me atendió en la guardia del hospital público me recetó una resonancia magnética que cuesta unos $750 imposibles de pagar para mí y para mi familia. Este estudio es fundamental para poder precisar el estado del nervio ciático y sobretodo mi médula.
Acudí a los directivos del diario para poder conseguirla pero fue inútil.
Sin embargo, mi amigo Alejandro Díaz (Jade), se enteró del asunto y automáticamente llamó a la APT en busca de una solución y 15 minutos más tarde consiguió el estudio sin cargo alguno. Mi madre fue quien concurrió al gremio a buscar autorizaciones y fue atendida, según ella "re bien".
Muchos sabemos de las discrepancias entre Jade y la APT, pero aún así, el Sr. Domingo Gil, sin comentarios, ni distinciones políticas, ni parcialidad alguna, gestionó exitosamente el estudio.
Además, sabiendo de la polémica generada por mí en contra de la APT,
fue efectivo y generoso.
A la ATP: les estoy muy agradecido y reconozco mi error y solicito sus disculpas. Quiero que sepan que mi intención primera es publicitar estas disculpas y agradecimiento en un medio opositor, para que se sepa acerca de mi apertura al diálogo y a la colaboración.
Tengan a bien recordar que este blog (opositor) me permite publicar mi agradecimiento y sus buenas obras con la premisa de "lo bueno también debe publicarse".
Desde ya estaré siempre en deuda con la APT y con La Corriente.
Muchas gracias.

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